Resultados de Residencia de un/a artista Colombiano/a en CRAC

23/09/2011

A partir de la beca otorgada por la gerencia de Artes Plásticas de Bogotá, hemos realizado el proceso de selección de un artista dentro de nuestro rpograma de Residencias 2011.

La artista convocada es Natalia Castañeda quien desarrollará un proyecto a partir de la idea de «walkspaces».

Natalia Castañeda, A la deriva, intervención realizada en la Habana, Cuba, 2006. Cortesía de la artista

Explorar un nuevo territorio en un tiempo determinado y materializar la idea de la experiencia del viaje son los objetivos de la residencia que realizará la artista Natalia Castañeda (Manizales, Colombia, 1982) en noviembre próximo en CRAC, Valparaíso (Chile).

“Atravesar un territorio, abrir un sendero, inventar una geografía, subir a una montaña, visitar una piedra, albergar una aventura, encontrar objetos, entrar en un agujero, poblar sensaciones, dejarse llevar por un instinto… son algunas de las acciones que me planteo como itinerario”, señala la artista.

Estas acciones, propuestas por el arquitecto Francesco Careri (Roma, 1966) en su libro Walkscapes, el andar como practica estética, le permiten reconocer y experimentar desde la conciencia del ser viajero ese espacio-tiempo determinado que es el mes de noviembre en la ciudad de Valparaíso.

“Es un deambular desinteresado, que dedica su tiempo al verdadero estado del errar, circunstancia que entusiasma la sorpresa y favorece el goce estético”, dice Castañeda.

Al tomar esta lista de indicaciones como un mapa a seguir, se propone un itinerario para cartografiar, recorrer, medir, sentir, atravesar, descubrir y vivir el territorio de manera lúdica, poética y al mismo tiempo práctica. Tareas que posibilitan una comprensión geográfica y un reconocimiento simbólico del territorio en una especie de peregrinación en fervor del paisaje.

La artista realizó un trabajo similar, titulado A la deriva, durante una residencia en Batiscafo, en La Habana, Cuba, en el 2006.

“Entre ser viajera y artista, la mayoría de veces escojo la primera, para caminar a la deriva (…) Como viajera el caminar por la ciudad de la Habana, guarda algo de magia y surrealismo. Ruinas habitadas de tiempos, sueños y desaires de una utopía revolucionaria contenida en los vestigios de una arquitectura neo-colonial, opulenta y mestiza. La presencia del mar deteriora y aísla la ciudad, aunque los pares conducen a ese horizonte plano e inalcanzable, el recorrido resguarda del sol bajo columnas de sospechosa estabilidad, almendros y esporádicas neblinas de petróleo. Sumergirse en la realidad cubana reconoce el sólido perímetro de lo oficial pero da cuenta de un mercado bajo el telón, de cooperación y ganancia, sin ofertas pero de contactos, entre el kilo y la caña, de iconos, risas y murmullos”, señala.

 

agardecemos a www.artishock.cl por la difusión del artículo


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